Fractura de clavícula: ¿qué consecuencias tiene?

La fractura de clavícula es una de las lesiones óseas más frecuentes. Consiste en la rotura parcial o total de dicho hueso que se encuentra en la parte superior del tórax. Es fundamental para poder mover de forma adecuada el brazo.

La fractura de clavícula es muy usual en accidentes de tráfico y en ciertos deportes, como el motociclismo. El problema es que, si no se trata bien, puede dar lugar a una serie de complicaciones. Por ello, en este artículo te explicamos todo lo que debes saber acerca de la lesión y cómo se trata.

¿En qué consiste la fractura de clavícula?

La clavícula es un hueso con forma de S que conecta el esternón con el omóplato. Es decir, une el hombro con el tronco, haciendo posible el movimiento del brazo. Tenemos dos clavículas: una izquierda y otra derecha.

Cerca de este hueso transcurren numerosas estructuras de importancia vital. Por ejemplo, los vasos subclavios y axilares o el plexo braquial, que está formado por todos los nervios que permiten la movilidad y la sensibilidad de las extremidades superiores.

Tal y como explican los especialistas de Cochrane, la fractura de clavícula es uno de los tipos más frecuentes de rotura ósea. En concreto, se suele fracturar por el tercio medio. La mayor incidencia se produce en adultos jóvenes y niños.

¿Por qué se produce?

La fractura de clavícula se puede producir por numerosos motivos. El principal mecanismo, según explica un artículo de la Pontificia Universidad Católica de Chile, son las caídas en las que se produce un traumatismo directo sobre el hombro. También es frecuente en aquellas en las que se cae sobre la mano extendida y el impacto se transmite hacia esta zona.

Otra causa frecuente son los accidentes de tránsito. Es una lesión que se suele hallar en motoristas y ciclistas, aunque también puede aparecer en conductores de coche. Del mismo modo, puede estar asociada a una actividad deportiva, ya que en deportes como el fútbol o el rugby son usuales las caídas.

Un artículo publicado en Progresos de Obstetricia y Ginecología explica que la fractura de clavícula también es común en recién nacidos. Se puede producir durante el parto, sobre todo en aquellos en los que el niño presenta una posición inadecuada o tiene un gran tamaño.

La razón de que esta lesión tenga una mayor incidencia en jóvenes es que este hueso no se endurece por completo hasta después de los 20 años. Por eso es más frágil ante cualquier traumatismo.

La presencia de un bulto en el hombro tras la fractura de clavícula es un signo que denota la lesión.

Síntomas de la fractura de clavícula

La fractura de clavícula suele producir síntomas bastante evidentes. El signo principal es el dolor, que aumenta al intentar movilizar el brazo o el hombro. Además, puede acompañarse de un chasquido o de incapacidad para la movilización.

Puede que la fractura provoque que el hueso se desplace y aparezca un bulto. Sobre todo, suele ocurrir cuando la lesión está en el extremo de la clavícula. También es frecuente que haya hipersensibilidad, hematomas e hinchazón.

Esta lesión debe ser siempre examinada por un médico. Por eso, ante cualquier golpe o caída que provoque estos signos es fundamental consultar. En el caso de los bebés, es raro que la fractura pase desapercibida.

Sin embargo, si se observa que un bebé tiene el brazo en extensión de manera continua o no lo mueve durante los primeros días de vida, hay que acudir al médico con urgencia.

¿Cómo se diagnostica una fractura de clavícula?

Para diagnosticar una fractura de clavícula es esencial realizar una correcta historia clínica. El paciente debe contar si ha habido algún antecedente traumático o caída.

Puede ser que se aprecie un pequeño bulto o hinchazón a lo largo de la clavícula. En algunos casos, el hueso puede desplazarse y atravesar la piel, dando lugar a una herida abierta.

La prueba complementaria que más se utiliza para ayudar al diagnóstico es la radiografía. Con ella se puede observar la línea de fractura y la disposición de los huesos. Sin embargo, en algunos casos pueden ser necesarias otros estudios más específicos, como la tomografía computarizada.

Tratamientos disponibles para la fractura de clavícula

El tratamiento de la fractura de clavícula depende de las características de la lesión y de las condiciones del paciente. Una fractura abierta o desplazada suele requerir un abordaje más complejo. Te explicamos las diferente opciones.

No quirúrgicos

Cuando la fractura es cerrada y los huesos apenas se han movido de su posición original, la lesión se puede tratar de manera conservadora. La mayoría de ellas se curan por sí solas al inmovilizar el brazo durante cierto tiempo.

Según explican los especialistas de la Clínica Mayo, el tiempo de inmovilización varía en función de la edad y de la gravedad. Los niños suelen curarse antes de 6 semanas, mientras que los adultos pueden llegar a requerir 3 meses.

El tratamiento conservador también incluye medicamentos para aliviar la inflamación y el dolor. Los más recomendados son los antiinflamatorios no esteroideos.

Quirúrgicos

Como hemos señalado, a veces la fractura de clavícula es abierta o se desplazan los fragmentos. En estos casos suele ser necesario realizar tratamiento quirúrgico. También se recomienda si la clavícula se ha roto en más de dos fragmentos.

La cirugía consiste en fijar los fragmentos mediante placas o tornillos. De esta manera, el hueso se consolida con más rapidez y se reduce la posibilidad de que lo haga en una posición incorrecta.

Podría gustarte: La diabetes aumenta el riesgo de fracturas en pacientes

Complicaciones de la fractura de clavícula

La fractura de clavícula puede causar complicaciones, tanto a corto como a largo plazo. Una de las principales es la lesión de las estructuras vecinas por alguno de los fragmentos del hueso. Por ejemplo, se pueden dañar los nervios del plexo braquial, provocando una parálisis. Esto es algo común en bebés.

Otra de las complicaciones es la artrosis. Es una patología que consiste en el desgaste del cartílago que forma la articulación. También puede aparecer un bulto óseo en el hueso, a consecuencia del proceso de consolidación de la fractura.

La cirugía también se asocia a riesgos de infección y a una consolidación deficiente. Sobre todo en los casos en los que la fractura es grave, ya sea porque hay muchos fragmentos o porque se encuentran muy desplazados entre sí.

Parto con salida del bebé.
Los trabajos de parto forzados o con bebés muy grandes pueden derivar en una fractura de clavícula del neonato.

Recuperación de esta lesión

Para evitar las complicaciones a raíz de una fractura de clavícula, es fundamental seguir las indicaciones de los médicos sobre la recuperación. Se debe cumplir el tiempo indicado de inmovilización y la forma de hacerla.

Además, se recomienda aplicar compresas frías en la zona los primeros días. Así se ayuda a disminuir la inflamación y, con ella, el dolor. Del mismo modo, otro de los pilares es la fisioterapia. La idea es movilizar poco a poco la articulación para recuperar fuerza y flexibilidad.

Quizá te interese: Fractura por estrés: dónde ocurren principalmente

Recuerda que la fractura de clavícula es muy frecuente

La clavícula es uno de los huesos que más se suele fracturar. La lesión puede producirse por una caída, un golpe sobre el hombro o incluso durante el nacimiento.

La inmovilización para el tratamiento puede resultar compleja de cumplir, pero es fundamental para evitar complicaciones. En muchas ocasiones, el hueso no consolida de manera adecuada y aparece artrosis o malformaciones óseas. Por eso siempre se deben seguir las indicaciones médicas.

admin