El abaratamiento del petróleo tiene bajo impacto en los combustibles

El abaratamiento del petróleo tiene bajo impacto en los combustibles y la factura eléctrica

En 2019 el mundo consumió petróleo en una cantidad de 99.7 millones de barriles por día (bpd), por lo que para 2020 la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) preveía un aumento de 101 millones de bpd.

Sin embargo, la cuarentena y la paralización de los vuelos impuesta por diferentes países para evitar la propagación de la pandemia del covid-19 redujo drásticamente el tráfico aéreo y en las calles, llevaron a la OPEP a reducir el pronóstico para 2020 a 91 millones de bpd, con una expectativa de demanda para 2021 todavía por debajo de los niveles del año pasado.

En República Dominicana, la importación de petróleo crudo registró una disminución absoluta de 538,432 barriles (un -26.83%) en el primer trimestre de 2020, al pasar de 2,544,672 barriles entre enero y marzo de 2019 a 2,006,240, según los datos del Banco Central (BCRD).

Al comparar el precio promedio de las importaciones durante el período enero-marzo 2019-2020, se destaca que el costo del barril de petróleo crudo registró una caída de US$11.49 (un -21.46%), al pasar de US$65.01 en el primer trimestre del año pasado a US$53.52 este año.

El valor de esas importaciones también tuvo una merma de US$57.4 millones (un -53.44%), al pasar de US$164.8 millones entre enero y marzo de 2019 a US$107.4 durante el mismo período de 2020, según datos de BCRD.

Al comparar el comportamiento de la importación de petróleo crudo durante 2019 con 2018, se destaca que el año pasado se importaron 8,913,200 barriles a un costo promedio de US$65.71 por barril, totalizando US$585.7 millones. Esas cifras indican que en 2019 se importaron 215,711 barriles (un -2.36%) menos que en 2018.

El costo del barril del crudo también tuvo una caída absoluta de US$7.09 (un -9.73%). El valor registró una disminución absoluta de US$78.9 millones, al pasar de US$664.6 millones en 2018 a US$585.7 millones.

El ingeniero Ramón Alburquerque afirma que la caída en la producción de crudo se estima en cerca de 40 puntos porcentuales en un mundo complejo en el que la pérdida de empleos se calcula en 2.5 millones de puestos.

Las importaciones de crudo de República Dominicana se deben a la caída de las actividades de la economía en general debido a los efectos de las medidas restrictivas impuestas a la producción obligadas por la pandemia del covid-19.

Explica que la baja en los precios se ha reflejado en menos erogaciones de divisas. Recordó que partir del 2014, cuando la producción adicional de petróleo y derivados Estados Unidos y Canadá se incrementó rápidamente como resultado de la explotación de los esquistos bituminosos o lutitas, se produjo la caída brusca de los precios de crudos a nivel mundial.

Señaló que esa baja a nivel mundial producto de la pandemia, ha tenido un efecto de alivio a las economías de naciones como República Dominicana, cuya balanza de pagos mejoró.

En cuanto a la cotización del crudo, Alburquerque afirmó que el panorama para República Dominicana es el mismo que impera para el resto del mundo: los precios no oscilarán súbitamente, se mantendrán en los niveles de US$45 dólares, ya que, a su entender, no existe motivos para saltos fuertes.

Ramón Alburquerque.

Indicó que, tras la pandemia, los precios podrán estabilizarse un poco y oscilar alrededor de los US$50 el barril. Sin embargo, la fecha de repliegue de la pandemia es incierta, lo que afecta directamente los potenciales cambios de cotizaciones.

Falta de transparencia

Alburquerque asegura que por falta de transparencia de las políticas imperantes de comercialización de los combustibles, así como por los altos márgenes de beneficios de los intermediarios, la población no se beneficia en mayor proporción de la baja del crudo.

El próximo titular del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Víctor (Ito) Bisonó, adelantó que su gestión transparentará los procesos y dará las explicaciones correspondientes de cómo se calcula la fórmula para otorgar los precios a los carburantes que consumen los dominicanos.

“El petróleo también es usado para la movilidad del sector transporte, por lo que la baja en los precios también debe reflejarse en ese sector, al igual que a las empresas que producen plástico, ya que ahí también interviene el petróleo”, dijo.

Bisonó explicó que pretende socializar más la fórmula del cálculo de los combustibles, la cual es regulada por la Ley No. 112-2000, que establece un impuesto al consumo de combustibles fósiles y derivados del petróleo.

Ito Bisonó

Altos precios en la factura eléctrica

Alburquerque y Bisonó coinciden en que la caída histórica de los precios del petróleo se debe ver reflejada en los precios de la energía eléctrica, ya que, aunque el país ha diversificado su matriz energética con fuentes renovables, aún es dependiente del crudo para la generación de energía.

Alburquerque sostuvo que la caída del precio de los combustibles no se ha reflejado de manera apreciable en las tarifas eléctricas, porque han permanecido igual o con variaciones irrelevantes.

“Se ha preferido cubrir déficits internos de las empresas generadoras, distribuidores y pérdidas acumuladas a beneficiar los consumidores con reducciones tarifarias”, afirmó.

Bisonó explicó que la baja en los precios del petróleo debe favorecer a la economía dominicana, “pero ¿por qué si los precios del crudo bajaron de forma increíble y es la materia prima para la generación de energía en el país, como es que el costo de la electricidad aun no disminuye y la factura eléctrica sigue teniendo un precio muy alto?” añadió.

Explicó que el déficit que ante era de US$2,000 millones anuales y ahora puede ser de US$1,500 millones, pero la factura eléctrica no se le puede pasar al usuario, sino que debe sincerarse la baja en el costo de petróleo, lo cual produciría una baja en el costo de la factura eléctrica y los combustibles.

Alburquerque señaló que el nuevo gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM), organización de la que funge como dirigente, que inicia el próximo 16 de agosto debe apostar más al cambio de la matriz energética y, en el caso de los combustibles, tiene que hacer transparente su comercialización.

“Además, debe que seguir favoreciendo el consumo de GLP por su mayor eficiencia y el gas natural, a pesar de que éste ha encontrado muchos escollos, los consideramos salvables. Del lado de las fuentes para producir electricidad, el nuevo gobierno favorece las fuentes renovables y verdes, así como la racionalización en el uso de la electricidad entre las empresas y consumidores en general”, destacó.

Tasa de cambio

En la primera semana de agosto de 2020, la tasa de cambio promediada para la compra del barril de petróleo fue de RD$58.40, según el sondeo realizado por el Banco Central, lo cual indica que este año se registró un incremento absoluto de RD$7.37, en comparación con la misma semana de 2019, cuando costaba RD$51.03.

Alburquerque explicó que la incidencia de la tasa de cambio no supera el 10%, si se acoge el cálculo contable estricto, por lo que, a su entender, decir que es más alto sería faltar a la verdad financiera.

“Sin embargo, cuando prima la mentalidad rapaz para no reflejar la verdad en los costos se figuran alzas inflacionarias imaginarias, fuera del contexto de la realidad. En el último año la tasa de cambio pasó de RD$55 por dólar a RD$59”, resaltó.

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